Cuando Randolph Carter cumplió veintiocho años, perdió la llave de la puerta de los sueños en una partida de póker que por culpa de las trampas no pudo ganar.
Cuando Randolph Carter cumplió veintiocho años, perdió la llave de la puerta de los sueños en una partida de póker que por culpa de las trampas no pudo ganar.
Cuando Randolph Carter cumplió veintiocho años, perdió la llave de la puerta de los sueños en una partida de póker que por culpa de las trampas no pudo ganar.
Randolph Carter nació el 13 de octubre de 1972 sus padres, de tradición cristiana, no le quisieron tanto como a su hermana mayor, ya que Randolph fue un hijo no esperado.
Randolph creció en Greenwich un pueblo cercano a Londres (Inglaterra).
Cuando iba al instituto conoció a John Parker, apodado como “Johnny el tramposo.” Porque este hacía trampas en todo.
Randolph sacaba muy buenas notas, sobre todo, en matemáticas, el era muy buenos en cálculos mentales, y tenía una habilidad sobrenatural, para la estadística, azar y probabilidad.
Por su parte Johnny suspendía todas las asignaturas, sin embargo, tenía una labia impresionante y te podía vender lo que fuera así se lo hubiera encontrado por la calle.
Un día en clase de matemáticas el profesor les enseño a calcular las probabilidades de ganar en una parti da de póker.
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A Randolph le fascino este juego.
Johnny vio que Randolph le gustaba y le enseño a jugar, ya que a el le enseñaron sus hermanos mayores, que se habían pasado media vida en todos los casinos de Estados Unidos.
Johnny y Randolph jugaron muchas “timbas” con muchas personas diferentes apostando poco dinero.
Durante la década de los noventa pasó muy rápida para los dos, ambos se graduaron en sus respectivas universidades, Johnny se graduó en magisterio, y Randolph en ingeniería industrial.
Los dos amigos se independizaron y se fueron a vivir a la capital ¨”Londres”
La vida les sonreía, tenían buen trabajo, ganaban mucho dinero, las chicas no faltaban y en el poker la cosa no iba mal no perdían desde segundo año de universidad.
El día del vigésimo sexto cumpleaños de Randolph, Johnny le regalo una entrada para el casino Montreal, el más prestigioso de Europa, donde solo entraban personas con mucha experiencia en el poker que apostaban grandes cantidades de dinero.
La partida empezó con muy buenas expectativas para Randolph, que en dos manos ganó 1 millón de libras. Randolph calculaba todo al milímetro y no se le escapaba ningún detalle, es decir, no se le escapaba ningún tic de sus adversarios.
Johnny le dijo que fuera prudente y que se retirara cuando ganara, pero Randolph no le presto mucha atención.
Las ganancias se triplicaron hasta que se sentó un hombre de unos treinta años más o menos, de 1,80, con el pelo muy corto y de tez un poco pálida. Su aspecto se contradecía con su forma de vestir, ya que éste vestía totalmente de negro.
Que empezó a arrebatarle todo lo que había ganado mano tras mano.
Al hombre misterioso de vez en cuando se le escapaba una sonrisa picaresca que perturbaba sin descanso a Randolph.
Depuse de unas cuatro horas solo quedaban ellos dos.Y la angustia se estaba apoderando de el.
Aquel hombre misterioso apostó su resto, es decir, todo su dinero. Randolph que no tenia tanto dinero en la mesa, asi que envidó todo lo que tenia y lo más preciado para el, su hacienda. Cuya llave abria la puerta de sus sueños, ya que en aquel lugar había vivido momentos inolvidables durante su infancia y su adolesencia.
Randolph destapó y tenía póker de Jotas, pero con una sonrisa siniestra aquel hombre de negro enseño a todos los que estaban en la sala su póker de Ases, que dejaba sin respiracion a Randolph.
Durante esos minutos todo lo que había construido. durante muchos años se había ido ala basura, hasta su querida hacienda que apreciba mas que a su vida.
Randolph ni sabía qué hacer, un sentimiento de tristeza se apodero de el hasta hacerle llorar.
Al llegar a su casa se echó la soga al cuello y se ahorcó. Durante los minutos que seguía conciente recordaba con cariño su infancia, su primera novia, el instituto, la universidad, su primera vez...en fin un mar de recuerdos que estaban desapareciendo.
Johnny al llegar a casa y ver a su amigo muerto se impresionó, y salió rapidamente en busca de ayuda. Johnny al salir corriendo se le había caido una nota semiabierta, que en el margen derecho ponía casino Montreal.
“Estimado Sñr Randolph Carter, hemos descubierto que el individuo que jugó
contra unted hizo trampas con ayuda del croupier, al cual ya hemos despedido,.
Así que ya le hemos ingresado en su cuenta las ganancias de la partida.
Sin molestarle mas tiempo esperamos que siga visitando el casino Montreal.
Un cordial saludo
casino Montreal.
El dia del entierro, Johnny juro sobre la tumba de Randolph, llorando lágrimas de sangre, que buscaria venganza en esta vida o en la otra.
A esta manzana le falta madurar y sacar lo mejor de sí mismo.Es un buen relato en esta mínima extensión, a mayor escala tiene mejor aspecto.Me reivindico, está bien, pero le hace falta una trama más enreversada y no una pasada rápida a una pequeña parte de la existencia del personaje y su violento y burdo final. Un buen comienzo pero para mi opinión un mal final, basta ya de prevalicar este esteriotipo capitalista:sin dinero no eres nadie salvo una sombra que mora entre los reflejos de luz.Faltan más apariciones del otro personaje ya que solo se nombra al principio y al final.Lo que respecta al personaje principal, es un hombre al que se le da bien lo de calcular y lo usa para fines avariciosos pero al final resulta un desastre. En conclusión el principio me enganchó pero el final me decepcionó.